martes, 11 de septiembre de 2007

29ago2007: FORMAS Y COLORES.











La luz blanca se escurre para que aquellos prismas humanos la transformen en todos los colores del arcoiris” – Charles R. Brown.

Un caleidoscopio es un tubo que contiene tres espejos formando un prisma, y en cuyos extremos hay dos láminas translúcidas con pequeños trozos de vidrio de distintos colores y formas. Las imágenes que pueden verse a través de él se multiplican de manera simétrica y varían cada vez que se gira. Los colores van apareciendo de forma gradual y la transición de una imagen a otra es paulatina, casi imperceptible. Abundante, cambiante en tiempo y espacio, multicolor y con una gama casi infinita de opciones. Así es la diversidad sexual. Las formas y tamaños resultan en miles de gustos y posibilidades. Las diferencias entre una persona y otra pueden entrelazarse en varios puntos, pero crean a la vez divergencias. Hay de todo y para todos, tanto como podamos imaginar... y más.
Un problema con la raza humana, según el psiquiatra Thomas Szasz, es el miedo y el rechazo a la diversidad. La creencia de que sólo hay una forma correcta de vivir, sólo una manera de regular asuntos religiosos y políticos, nos ha llevado a aceptar y practicar el monoteísmo, la monarquía y la monogamia. El hombre quiere separar en blanco o negro, sin darse cuenta de los grises que hay entre los dos extremos. Y la sexualidad no es la excepción.
Clifton P. Fadiman, escritor y comunicador, afirma que para el hombre la vida es una incesante búsqueda del sobre apropiado para archivarse a sí mismo. Simple y aburrido, pero probablemente cierto en la mayoría de los casos. Pareciera que tenemos esa extraña obsesión por etiquetar y encasillar, encontrar diferencias que fundamenten jerarquías y juicios de valor. Justificar la discriminación con criterios poco flexibles y simplistas que no hacen más que limitar (y limitarnos). Qué absurdo, ¿no? La mente humana inventa categorías y trata de incluir todo en alguna de ellas, pero la realidad es que las etiquetas sólo sirven para clasificar productos en el supermercado o conocer la temperatura adecuada para lavar la ropa. Este método no es aplicable cuando hablamos de identificar a las personas.
Entre esa enorme gama de diversidad existen también muchas otras características de las que cada quien somos poseedores. ¿A qué me refiero? De la misma manera en que ser zurdo, millonario, comunista, preferir chocolate o vainilla, ser musulmán o coreano, no describen enteramente a alguien, la orientación sexual es una parte importante de la forma de ser, pero no definitoria. Nada tiene que ver con el valor de una persona, no se trata de cualidades o defectos. La diversidad sexual no es un cuento de buenos y malos.
Sin embargo, el respeto absoluto a la pluralidad en sus múltiples formas no es una realidad todavía. Hay temor de lo desconocido y se estigmatiza lo distinto, lo ajeno, lo otro. La diversidad sexual humana debe entenderse en un marco de apertura y, más que nada, de respeto. Todos somos desconocidos y diferentes. Somos parte del caleidoscopio.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Querido Sr. Torre Molina,
Me encanto leer los articulos que tiene en su blog. Le comento acerca de este articulo en especifico. Mi estancia en Francia me ha ayudado a darme cuenta que en Mexico aun existe mucha discriminacion. Discriminacion hacia el color de piel, preferencias sexuales y nivel social. En Europa todos son iguales y existe mayor respeto, pero claro es otro tipo de civilizacion, y como bien dice cada persona es un mundo diferente. En Mexico, nuestro pais, existen muchos habitantes y para que todos abran sus mentes a respetarnos tardara al menos algunas generaciones mas. Lo importante es que nosotros empezemos con este gran proceso, para que no exista discriminacion.
Le deseo lo mejor y espero siga escribiendo buenos articulos.
Lo quiere, una amiga

Berenice Munoz Ledo Jimenez

Enrique Torre Molina dijo...

Querida Caca de Caballo,
Yo creo que la discriminación es una realidad universal, aunque es cierto que no existe en los mismos niveles en todos lados. Ese proceso de lucha del que hablas ha existido desde hace mucho, y me gustaría pensar que escribir sobre estos temas contribuye al menos un poco a esa lucha.
Gracias por tus comentarios. Sigue leyendo y comentando.